La nariz sirve para respirar además de tener un aspecto estético. La función respiratoria no se puede olvidar cuando vamos a hacer una intervención quirúrgica en la nariz, pues puede haber una alteración interna que esté produciendo una dificultad respiratoria y hay que resolverla en la misma intervención, o de lo contrario puede ocurrir que el paciente no respire bien tras la cirugía.
Hay que tener en cuenta que algunas modificaciones estéticas excesivas dan lugar a dificultad respiratoria y por tanto hay que evitarlas.
Por tanto hay que considerar la nariz como un órgano respiratorio y tratarla en conjunto, tanto en su parte externa, desde el punto de vista estético, como en su parte interna, desde el punto de vista funcional, para que después de la cirugía el paciente respire bien.
En la rinoplastia por tanto lo ideal es conseguir una nariz de aspecto natural, que no se note que ha sido operada y con una función correcta.


